Colores y Sentidos

No hay una regla para establecer la buena armonía, la justa armonía será aquella que tu quieras. Es una historia de dosificación y composición y, sobre todo, de gusto personal.

Un poco como en cocina o en perfumería, allá donde se trata de notas de cabeza, de corazón, de fondo. Tienes que jugar con los colores como juegas con las especias, las hierbas y los aromas, uniéndolos para que juntos canten y florezcan.

Al principio, cuando te gusta uno y después buscas aquellos que pueden sublimar al primero, completar la armonía, magnificar la unión. El color es la primera percepción visible de una decoración o de un diseño de interiores, por lo que no hay que olvidar que todo el mundo debe buscar aquello que ante todo le complace, eligiendo los colores de su entorno y bienestar, aquellos en los que el disfrute de la vida o del trabajo sea el óptimo.

El color seleccionado para la decoración será una fuente diaria de energía y una reserva de moral y buen humor.